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El Fin de La Inocencia

por Pililo Toloza

Cuando la especie humana empieza a tomar conciencia de su propia existencia ya va en marcha, ya está ocupada, ya tiene deberes y preocupaciones; es decir, mitad instintivamente y mitad racionalmente procura resolver problemas de alimentación, abrigo y seguridad. Quiere aparearse, no lo sabe pero lo siente. De eso a hoy van 200 mil, 300 mil o 350 mil años, la verdad es que si bien el nº debiese ser lo más exacto posible para algunos, para otros los tiene sin cuidado y personalmente me sumo a estos últimos; porque si hay algo que caracteriza nuestra época versus la anterior, es la cantidad de información con que contamos para resolver nuestras necesidades de alimentación, abrigo y seguridad.

Como nunca en la historia –como especie- sumamos y sumamos información para “resolver nuestros problemas”, pero, ¿será que nuestros problemas requieren de nueva información para poder ser resueltos y así, como la acumulación de “riqueza”, pareciera solo poder avanzar ad infinitum?; de lo contrario caemos al abismo del estancamiento e imagino que, como consecuencia de aquello, a nuestro propio exterminio; sin considerar el inevitable y abrumador sentimiento de fracaso. ¿O será que ya sabemos cómo solucionar nuestros problemas y que, a la nueva información -siempre novedosa y hasta entretenida- luego de conocerla, buscamos como comercializarla para poder “enriquecernos” más y los problemas, nuevamente, no logran ser solucionados?.

El señor Steven Pinker (psicólogo canadiense) además de investigar y escribir interesantes libros acerca de como cognitivamente hemos evolucionado e inevitablemente mejorado nuestra calidad de vida, se tomó la molestia de demostrar que en los tiempos que corren, a diferencia de cualquier época en el pasado por muy horrorosos que nos parezcan los noticieros, nuestra especie está mejor que antes y la verdad es que no tengo pruebas para demostrar lo contrario; pero de lo que sí tengo pruebas es de que hoy, a diferencia de cualquier tiempo pasado sabemos -y lo repito para que no queden dudas- SABEMOS exactamente lo que debemos hacer para que las necesidades de alimentación, abrigo y seguridad sean resueltas y NO QUEREMOS RESOLVERLAS; sea por miedo, por avaricia, por codicia o por fantasías; porque a pesar de que hayan pasado 200 mil , 300 mil o 350 mil años, aún hay hermanos de especie que siguen funcionando con los mismos impulsos de nuestros abuelos primigenios; yo no.

Yo renuncio a la inocencia, descreo del futuro mundo del señor Pinker, no espero autos voladores ni brócolis cultivados en Marte; veamos si en 30 años más, con suerte comeremos carnes, mariscos y verduras de verdad, sin pertenecer al 1% más rico del planeta. Como súper primates, que es al parecer en lo que realmente nos hemos convertido, inventamos entre muchos conceptos la idea de “guerra contra las drogas” y desgraciadamente esta se perdió; pero lo realmente grave, es que la droga que nos amenazaba era el dinero y este ya se comió todo, todo.

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